Trabajadores, Consumidores del los EEUU Pagan el Precio del Llamado “Libre” Comercio
Nosotros hemos progresado mucho desde los días en que el presidente republicano Teddy Roosevelt detuvo los monopolios poderosos para darles a todos los norteamericanos su “trato equitativo.” Esto significó defender los derechos de los trabajadores para establecer sindicatos para salarios justos y condiciones humanas de trabajo.
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| Trabajador en la cooperative de APAO en Ecuador (Fairtrade Labelling Organizations International, Didier Gentilhomme – commons.wikimedia.org) |
Hoy día, rompiendo los sindicatos es un gran negocio, y los acuerdos llamados “libre” comercio, como el Acuerdo de Libre Comercio Norteamericano (NAFTA) y el Acuerdo de Libre Comercio Centroamericano (CAFTA), dejan que los trabajos salgan de los EEUU a una velocidad alarmante a países que frecuentemente no respetan salarios justos y condiciones humanas de trabajo.
Por ejemplo, desde 1994, cuando NAFTA y la Organización de Comercio Mundial comenzaron, los EEUU han perdido más de tres millones de trabajos industriales. Alrededor de la mitad de la capacidad de producción de las compañías están fuera del país.
Un ejemplo que viene al caso: el empleo de compañías norteamericanas que producen juguetes ha bajado 70 por ciento desde NAFTA tomó efecto. La reciente revocación grande de juguetes peligrosos de China puede haber sido causado por la re-ubicación de una fábrica norteamericana de juguetes a lugares en China sin ninguna necesidad de producción segura o requerimientos de responsabilidad por cualquier defecto dañino. Una compañía tenía un 222 por ciento aumento de precio por una muñeca Barbie, pagando al trabajador chino 36 centavos por hora. El total del costo de producción fue $9 y vendieron la muñeca por $29. ¡Teddy debe de estar dándose vueltas en su tumba!
Los EEUU tienen 3 trillones de deudas internacionales, y 2 millones de campesinos mexicanos han sido movidos de sus tierras porque los agricultores de los EEUU y Canadá han saturado el mercado mexicano con sus productos más baratos. ¿Podría ser esto una causa del gran ingreso de mexicanos buscando trabajo en los EEUU?
Comercio justo, de otra manera, significa dar salarios justos y sostenidos para trabajadores en lugares de trabajo cooperativos. Por ejemplo, campesinos trabajando con cacao en Ghana formaron Kuapa Kokoo, una cooperativa, con financiamiento y apoyo técnico de organizaciones internacionales. Estos campesinos tienen un papel de negociaciones con las compañías de chocolate por la venta de sus productos. Ellos han elegido a gente cometida al comercio justo quien compra a un precio mínimo, agregando un “premio social” para proyectos de la comunidad.
El mantenimiento del medio ambiente es otro principio del comercio justo. Los productores de arroz en Tailandia y en India deben obedecer a normas estrictas que prohíben a las pesticidas dañosas y la modificación genética de productos, la protección de agua, bosques, y la administración de erosión y desperdicios. Está estrictamente prohibido hacer trabajar a los niños. Productos certificados orgánicos pueden recibir un precio más alto. Este dinero puede ser invertido para la educación de la comunidad y clínicas para la salud.
La educación para el consumidor es importante para los productores de productos de comercio justo. Los procedimientos, ingredientes y calidad de los productos son claros. La responsabilidad pública es fundamental.
Respetando la identidad cultural es también un principio muy importante del comercio justo que protege de situaciones como el fiasco mexicano. Comercio justo significa un énfasis sobre los EEUU recibiendo un producto de buena calidad a un precio bueno y, al mismo tiempo, ayudando al otro país a recibir una buena ganancia. Esto es una situación en que todos ganan, en comparación al llamado “libre” comercio, que deja que pocas corporaciones ricas ganen lo más dinero posible con poco interés por el país explotado y su gente y cultura. Consulte a web-sites del justo comercio o lugares locales que venden productos de justo comercio, de ropa y arte hasta chocolate y comida.
El Centro de Paz Jeannette Rankin (http://www.jrpc.org) en Missoula ha sido un vendedor de productos de justo comercio desde el comienzo de 1990 y es un miembro certificado de la Federación de Justo Comercio. Muchos otros vendedores locales se dan cuenta de la importancia de ofrecer a la comunidad una opción de comprar productos de justo comercio.
Nuestra nación debería tratar a los trabajadores de los EEUU justamente. Cuando comerciamos mundialmente, nosotros también deberíamos tener las mismas normas de justicia para trabajadores alrededor del mundo. Pobreza, hambre e injusticia van mano a mano con las corporaciones poderosas e irresponsables que rigen el mundo. Quizás nosotros, como consumidores, tomamos parte permitiendo esto, por nuestra avaricia con productos baratos a un costo alto para los trabajadores en este país y en el extranjero. Si nosotros queremos fomentar democráticas ideales norteamericanos en el extranjero y ganar amigos internacionales, nosotros debemos, por lo menos, modificar dramáticamente los acuerdos llamados “libre” comercio para proteger a los trabajadores, culturas y el medio ambiente. Nosotros debemos comenzar comprando productos de justo comercio cuando sea posible, comprando productos hecho por trabajadores de sindicatos y productos hecho en los EEUU a lo que más se pueda, comprando productos producidos localmente cuando están disponibles, y diciendo “no” a productos hechos en fábricas con malas condiciones.
Joyce Pritchard es una afiliada de Maryknoll en Missoula, Montana, Mark Anerlik es presidente de Concilio Central de Trabajadores del Arrea de Missoula, y Betsy Mulligan-Dague es directora ejecutiva del Centro de Paz Jeannette Rankin, Missoula, Montana.








